Tipos de Testamentos

Los testamentos son aquellos documentos en los que expresamos nuestras últimas voluntades. En ellos indicamos quienes serán los herederos de nuestros bienes y derechos una vez producido nuestro fallecimiento, y en qué proporción. Estos además, pueden contener otras disposiciones como por ejemplo el reconocimiento de hijos, la designación de tutores e incluso albaceas testamentarios, normalmente van a ser otorgados ante Notario.

En este sentido, la redacción de un testamento puede evitarle a nuestros seres queridos complicaciones y gastos innecesarios una vez que ya no estemos.

Dicho esto, ¿qué tipos de testamento podemos otorgar?

TESTAMENTO ABIERTO

El testamento abierto es el más utilizado, siendo además el más recomendable. Se otorga ante Notario, siendo éste quien deberá encargarse de su redacción en virtud de las instrucciones dadas por el testador, además de expresar claramente el lugar, año, mes, día y hora del otorgamiento.

¿Por qué decimos que se trata del testamento más recomendable?

Porque contaremos, en primera instancia, con el asesoramiento tanto técnico como jurídico de nuestros abogados, y posteriormente del notario, evitando así caer en posibles situaciones de invalidez.
El testamento será guardado en la notaría, favoreciendo así su conservación, y por consiguiente evitando su deterioro o pérdida.
Es el único que puede ser otorgado por aquellas personas que no saben o pueden, leer o escribir.
A la hora de prepararlo, es el más simple, siendo también el más fácil de aplicar una vez fallecido el testador.
El coste que supone suele ser bastante razonable.

En definitiva, una vez que hayamos consultado con nuestros abogados, tendremos que acudir al Notario con nuestro DNI (o pasaporte en el caso de ser ciudadano extranjero) y explicar cómo deseamos transmitir nuestro patrimonio, siendo además necesario aportar las escrituras en el caso de los bienes inmuebles.

Por último, y una vez aportada toda la documentación, el Notario redactará nuestro testamento acomodándolo a las formalidades legales, el cual tendremos que firmar expresando así nuestra conformidad.

TESTAMENTO CERRADO

En el caso de optar por el testamento cerrado, tendremos que acudir a la notaría y tras identificarnos, entregar al Notario en un sobre cerrado nuestras últimas voluntades.

Además, tendremos que indicarle si el testamento está escrito de nuestro puño y letra o con medios mecánicos.
Posteriormente, el Notario levantará acta de la entrega, la cual leerá, para seguidamente ser firmada por nosotros y él mismo.

Ni que decir tiene, que en este tipo de testamentos el Notario desconoce por completo el contenido del documento, manteniendo así el carácter secreto de nuestras últimas voluntades, pero gozando a su vez de las ventajas de los testamentos abiertos.

TESTAMENTO OLÓGRAFO

El testamento ológrafo debe estar escrito en su totalidad de nuestro puño y letra, ir firmado por nosotros e incluir la fecha (día, mes y año) de su redacción. Además, deberá escribirse en papel y con bolígrafo con la letra y firma habituales, y no poseer tachaduras ni escritos entre renglones.

En este sentido, no serán considerados como válidos aquellos testamentos que se hayan escrito a máquina o con ordenador, así como tampoco aquellos que hayan sido redactados por otra persona distinta de nosotros.

En cuanto a las ventajas que nos ofrecen este tipo de testamentos está el hecho de que preservan como ninguno nuestra libertad a la hora de testar, así como el secreto de nuestras últimas voluntades, destacando además por su simplicidad y comodidad.

Sin embargo, trae aparejados varios inconvenientes, como por ejemplo el riesgo de extravío, o la posibilidad de ser objeto de falsificación. Además, este tipo de testamentos complica enormemente las gestiones de nuestros herederos, incrementando al mismo tiempo los gastos que se derivan de los mismos, ya que resulta del todo necesario elaborar informes periciales, que a la postre van a resultar indispensables para poder elevarlos a la categoría de escritura pública.

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Tipos de herencias

Herencias Testamentarias

Este tipo de herencias tienen lugar en aquellos supuestos en los que la persona fallecida ha dejado plasmadas sus últimas voluntades en un testamento, cuyo resultado será la división y adjudicación de la herencia.

Las herencias testamentarias pueden realizarse bien a través de acuerdo entre los herederos, o bien mediante la firma del albacea o contador-partidor.

En primer lugar, se debe constatar si existe designación de albacea o contador-partidor, entendiendo como tal, aquella persona encargada de ejecutar lo dispuesto por el testador, designada a tal efecto por el mismo.

En caso de inexistencia de albacea o contador-partidor, recaerá sobre los herederos la facultad de ejecutar la herencia.

Sin embargo, en el caso de que exista, los herederos necesitarán estar unánimemente de acuerdo con la partición de la herencia, puesto que a falta de acuerdo unánime se deberá solicitar la división judicial de la herencia. Lo mismo sucederá a falta de firma del albacea o contador-partidor.

En este sentido, cualquier heredero se encuentra facultado para reclamar judicialmente la división de la herencia salvo que ésta deba efectuarse por un albacea o contador-partidor designado por el testador.

Por último, ¿qué sucederá si el causante fuese titular de cuentas bancarias o valores mobiliarios? ¿qué tendrán los herederos que hacer para poder disponer de dichas cuentas o valores?

Presentar un certificado de defunción para acreditar el fallecimiento del titular
Demostrar su condición de herederos mediante copia autorizada del testamento y certificado de últimas voluntades
Acreditar que se ha pagado o al menos presentado el Impuesto de Sucesiones
Establecer bien en escritura pública o bien en documento privado (en cuyo caso las firmas deberán ser reconocidas por el banco) la partición de los bienes y derechos entre los herederos.

Herencias Intestadas

Cuando una persona fallece sin dejar testamento, o éste ha sido declarado nulo, nos encontramos ante una sucesión intestada. En estos casos será la ley la encargada de prever la designación de los herederos del fallecido y de determinar en que proporción heredarán estos.

En este sentido, heredarán, por orden de prioridad, primero los descendientes (hijos) en partes iguales, a falta de hijos y otros descendientes (nietos) lo harán sus ascendientes (padre y madre) a partes iguales. Si no hubiese descendientes ni ascendientes, heredará el cónyuge viudo.

Ante la inexistencia de los antes citados serán llamados a heredar sus parientes más cercanos en grado colateral, es decir, los hermanos del fallecido. Si algún hermano con derecho a heredar hubiese muerto antes que el causante, sus hijos ocuparan su lugar, heredando en partes iguales. Podrán así heredar en la sucesión no testamentaria los parientes en línea colateral hasta el cuarto grado.

Por último, para que el heredero pueda tomar posesión de la porción de herencia que la ley le asigna, precisa obtener la previa declaración de su condición de heredero, conocida como Declaración de Heredero Ab Intestato, la cual, dependiendo del grado de parentesco o tipo de heredero será Notarial o Judicial.

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Declaración de herederos

En primer lugar, es necesario distinguir entre los herederos forzosos y los demás herederos, ya que de dicha distinción dependerá el procedimiento a seguir.

En este sentido, los herederos forzosos o legales son aquellos que la ley designa como herederos tras la muerte del causante, estos son en orden de prioridad: sus descendientes, ascendientes y cónyuge viudo.

Por su parte, los herederos legales para obtener la declaración de la condición de herederos ab intestato, que tendrá lugar cuando no exista testamento, deberán acudir a un Notario y preparar el Acta de Notoriedad que éste deberá firmar, siempre y cuando se encuentre habilitado para actuar en el lugar del último domicilio del causante. Además, deberán practicarse ante él, las pruebas documental y testifical requeridas.

¿Qué documentación deberemos presentar ante el Notario?

DNI del fallecido
Certificado de Defunción
Certificado del Registro General de Actos de Última Voluntad
Libro de familia
2 testigos que conozcan a la familia pero que no sean familiares

En cuanto al resto de herederos, es decir, parientes hasta el cuarto grado en línea colateral, deberán obtener la declaración de herederos ab intestato, mediante decisión judicial, justificando debidamente su parentesco con el fallecido. Además, tendrán que adjuntar el certificado de defunción y la certificación del Registro General de Actos de Última Voluntad.

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Cómo tramitar una herencia en Mallorca

Somos abogados especialistas, le tramitamos su herencia en Mallorca

En cuanto a los trámites a seguir, debemos tener en cuenta dos factores fundamentales:

  1. Si el fallecido ha dejado o no testamento.
  2. El grado de parentesco que tenemos con el mismo.

Por consiguiente, ¿qué pasos tendremos que seguir en el caso de resultar herederos?

En primer lugar, debemos solicitar el Certificado Literal de Defunción ante el Registro Civil, ante lo cual, nosotros siempre recomendamos solicitar más de uno.

En el caso de no conocer de la existencia de testamento tendremos que solicitar un Certificado del Registro General de Actos de Última Voluntad, registro de carácter administrativo, en el cual constan todos los testamentos hechos por una persona a lo largo de su vida.

Si resulta que el causante sí que hizo en su día un testamento nos encontraremos ante una herencia testamentaria, de manera que los bienes y derechos se van a transmitir del modo en que el fallecido hubiese dispuesto en dicho testamento. Esto será así, siempre que se respete la legítima, que no es sino la proporción de la herencia que la ley reconoce a los herederos legitimarios o forzosos. Además, habrá que solicitar también un Certificado del Registro de Seguros con cobertura de Fallecimiento, a fin de conocer si el causante había contratado alguna póliza de seguro de vida.

En cuanto a los bienes y derechos del causante, para poder disponer de ellos, deberemos como herederos testamentarios solicitar una copia autorizada del testamento, siendo el único testamento válido, en el caso de existir varios, el de fecha más reciente. Dicha copia se pide en la notaría en la que se otorgó el testamento para lo cual debemos acompañar la solicitud con los certificados de defunción y el del Registro General de Actos de última Voluntad.

Asimismo, en el testamento constará quienes son los herederos y en que proporciones, siendo nuestra obligación constatar si existe designación de albacea o contador-partidor.

Volviendo al punto de la obtención del Certificado del Registro General de Actos de Última Voluntad, si de la misma se desprende que el fallecido no había hecho testamento, estaremos ante una herencia intestada o ab intestato, en cuyo caso será necesario que un Notario o Juez declare quienes son los herederos.

En este sentido, la declaración corresponderá al Notario cuando el fallecido haya dejado cónyuge viudo, descendientes o ascendientes; correspondiendo sin embargo al Juez en caso contrario.

Llegados aquí, resulta necesario realizar un inventario, tras lo cual, habrá que acometer la redacción del cuaderno particional, que es el documento en el que se recogen los datos de los herederos designados, así como las adjudicaciones de sus bienes, derechos, deudas. Asimismo, se trata de un documento de cuya compleja redacción puede encargarse nuestro equipo de abogados.

Dicho esto, conviene destacar que aunque no son obligatorias ni la escritura ni la inscripción en el Registro de la Propiedad, sí que será necesaria la escritura ante Notario si queremos que las adjudicaciones se inscriban en el citado registro.

Y muchas veces nos preguntamos, ¿puede hacerse en Documento Privado? Y la respuesta es sí. Podrá hacerse:

  • Por parte de aquellos herederos a los que no les interese llevar a cabo la partición de bienes.
  • Por el heredero único.
  • O en aquellos supuestos en los que la herencia se componga únicamente de dinero, acciones o bienes muebles.

Bastará, en estos casos, con legitimar la firma del documento ante Notario, documento que variará en función de las circunstancias, y de cuya redacción se encargarán nuestros abogados.

Por otro lado, una vez hecha la adjudicación de su parte a cada heredero deberá pagarse el Impuesto de Sucesiones, y abonar la Plusvalía correspondiente.

Por último, una vez liquidado el Impuesto de Sucesiones, y abonada la Plusvalía, ya podremos como herederos tomar posesión de lo que nos corresponde:

En el caso de los Bienes Inmuebles: Resulta recomendable inscribirlos en el Registro de la Propiedad, debiendo inscribir también todos los derechos y participaciones que recaigan sobre dichos bienes.
En el caso de dinero, valores y seguros: Se debe acudir con el cuaderno particional a los bancos, y a las entidades aseguradoras a efectos de solicitar la entrega de lo que corresponda, acreditado a su vez el pago de los impuestos a dichas entidades.
En el caso de vehículos: Deberá hacerse la transferencia ante la Dirección General de tráfico.

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El pacto sucesorio en Mallorca

¿Conocemos realmente lo qué es el pacto sucesorio de Mallorca y cuáles son sus ventajas?

Pues es lo que vamos a intentar resolver en este post de forma sencilla y amena.

En la isla de Mallorca existe un pacto sucesorio llamado “definición” (del latín, deffinitio) regulado en el artículo 50 de la Compilación de Derecho Civil de las Islas Baleares, dentro de su Libro Primero dedicado a las disposiciones aplicables a la isla de Mallorca, que dice así:

“Por el pacto sucesorio conocido por definición, los descendientes, legitimarios y emancipados, pueden renunciar a todos los derechos sucesorios, o únicamente a la legítima que, en su día, pudieran corresponderles en la sucesión de sus ascendientes, de vecindad mallorquina, en contemplación de alguna donación, atribución o compensación que de éstos reciban o hubieren recibido con anterioridad.”

Este precepto indica que los descendientes, legitimarios y emancipados pueden renunciar, en vida del causante de vecindad civil mallorquina, a los derechos sucesorios que les pueden corresponder como legitimarios o a todos los derechos sucesorios, a cambio de una donación. Por lo tanto, estamos ante un anticipo de la herencia que se realiza en vida del causante.

El pacto sucesorio de la definición no es una modalidad única en España sino que podemos encontrarnos con otros, de similar naturaleza a éste, como el finiquito pitiuso o la apartación gallega.

¿Qué tiene de especial la definición? Pues ésta tiene una gran ventaja fiscal respecto de las donaciones comunes, donde la segunda, según el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD), tributa hasta un máximo del 7%, mientras que la primera lo hace, en condiciones generales, al 1%. Pero no todo acaba aquí, sino que el problema surgía en relación al IRPF en relación a la ganancia patrimonial; de este modo, el Tribunal Supremo, en su sentencia de 9 de febrero de 2.016 y más tarde el Tribunal Económico Administrativo Central fallaron, en una cuestión relativa a la apartación gallega, que ésta se trataba de un negocio jurídico por causa de muerte, lo que viene a suponer que según el artículo 33.3 b) de la ley del IRPF, no se debe tributar el incremento de patrimonio derivado de la apartación, caso altamente extrapolable y análogo a la definición mallorquina.

En definitiva, el atractivo de esta figura jurídica radica en los bajos tipos de gravamen del ISD, la no tributación por el incremento patrimonial derivado del IRPF y en el adelanto de la legítima o de la totalidad de lo que le correspondería al sujeto por los derechos hereditarios del causante.

¿Tienes dudas y quieres contactar con un abogado especialista en herencias en Palma de Mallorca?

No dudes en ponerte en contacto con nosotros sin compromiso pinchando aquí.

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